jueves, 15 de abril de 2010

¿COMUNICADOR O COMUNICÓLOGO?


Comunicador y comunicólogo, una gran diferencia

Los médicos, los ingenieros, los diseñadores, los administradores, los psicólogos… Todos éstos, son calificativos para clasificar a los estudiantes de las diversas áreas en la institución educativa donde imparto clases desde hace poco más de una década –aunque me dí un año sábatico forzado, en el que centré mi atención en otra de mis áreas de desarrollo profesional: el periodismo-

Soy egresado de la carrera de Licenciado en Ciencias de la Comunicación en el año de 1995. Por consiguiente, mi labor como docente se dirige más hacia los estudiantes de esta área… aunque toman mis clases también alumnos de otras carreras, que llevan mis materias como optativas, pero son los “comunicadores”… los “comunicólogos”… quienes me preocupan.

Partiendo desde el término de cómo se autonombran ellos mismos o la manera en que incluso catedráticos, los llaman: COMUNICÓLOGOS.

Como explica Roberto Follari en el artículo de "Comunicología Latinoamericana", debe hacerse una distinción entre el comunicador y el comunicólogo.

Wikipedia, el sitio de consulta de internet más popular, dice algo muy importante con respecto al tema e imitando de algunos alumnos esta asombrosa habilidad para "investigar", al más puro estilo "copy-paste", transcribo lo siguiente:

“El comunicólogo es el estudioso de la Comunicación, normalmente vinculado a tareas académicas y de investigación.

El comunicador es el profesional de la Comunicación. Generalmente, es aquel que ha estudiado las áreas de Periodismo, Comunicación audiovisual, Publicidad, Relaciones Públicas, Medios de Comunicación...

Algunas de las sub disciplinas de la comunicación tienen un nombre más específico de la profesión, como el periodista, el publicista, el publirrelacionista... que constituyen especializaciones del comunicador. Si bien, en la práctica, la tendencia es a demandar un profesional multifácetico que sea capaz de maquetar con Quark X Press, de editar un video con Avid o de retocar una foto con Adobe Photoshop, así como redactar una nota de prensa, elaborar un reportaje político o pensar el slogan de un anuncio publicitario.

Al contrario, se pretende que el comunicólogo sea el científico de la comunicación social, que su labor vaya más allá de la operativa de redactar un texto o dirigir un documental, para constituirse en un investigador del discurso y de los procesos comunicacionales.

El comunicólogo, como el psicólogo o el antropólogo, no puede circunscribir su quehacer al ámbito académico o a centros de investigación. De ser así, la discusión sobre la necesidad de existencia o no de una disciplina llamada comunicología sería una discusión que sólo interesaría, y bastante poco como está demostrado, al ámbito académico.

El interés de distinguir y constituir una profesión llamada comunicólogo está precisamente en las mejores posibilidades de intervención en el dominio de la comunicación, como alguien que mira de manera integral y orienta los procesos comunicativos y no como una aplicador múltiple de técnicas.

El comunicólogo es quien trabaja para asentar la doctrina de la comunicación. La doctrina es el conjunto de principios o posiciones respecto a una materia o cuestión determinadas. En el ámbito del derecho, el estudioso del mismo se denomina justista y la doctrina que elaboran, si bien no es fuente directa del Derecho, sí constituye un valioso elemento para la elaboración de las leyes y la justicia.

En el ámbito de la comunicación, la comunicología ha asentado ya muchas teorías y principios que configuran su doctrina. Así, la teoría de la bala mágica, de la aguja hipodérmica o el principio de que el medio es el mensaje son formulaciones que constituyen principios de la disciplina.

El comunicólogo viene calificado por ejercer la profesión desde una posición más teórica, reflexiva y analítica, vinculada a las áreas de docencia, investigación, observatorios de medios....

El comunicólogo todavía no aparece reconocido por muchas instituciones, por desconocimiento de su capacidad operativa. Así, muchos estudios relacionados con los medios de comunicación son encargados a sociólogos, dándose una situación de discriminación hacia el comunicólogo, cuyas herramientas metodológicas si bien provienen de la sociología, se han ido especializando cada vez más. Es el caso del llamado análisis de contenido, metodología que trata de ofrecer un examen a fondo de una producción cultural.

El término comunicólogo tiene gran profusión en América Latina, habiéndose introducido más lentamente en el castellano de España. Es en México donde el término tiene una aceptación y aprobación más grande. Las empresas que demandan al comunicólogo, presuponen a una persona que sepa comunicar en todos los aspectos, ya sea a través de prensa escrita o audiovisual, así como adaptarse a los diferentes lenguajes: periodístico, de la publicidad, multimedia...”

Así que para la próxima ocasión, antes de dirigirse a los estudiantes de la carrera de Ciencias de la Comunicación como “comunicólogos”, bien valdría la pena recordar todo lo anterior y también como profesionales en esta área o inmersos en el ámbito de la docencia, diferenciar estos aspectos tan importantes y hacer caer en cuenta a nuestros alumnos, que el desarrollo en el campo de la Comunicación, es bastante amplio y está en continuo crecimiento.

lunes, 1 de febrero de 2010

ESTATUAS OLVIDADAS










El lago Orizatlán… Donde la historia se convirtió en piedra

Fue hace mucho tiempo. Don Jerónimo Monterrubio Cervantes, llegó a Reynosa, procedente de San Felipe Orizatlán, Hidalgo, en el año 1952. En esta tierra calera, echó raíces. Con su esposa, doña Susana Amador García, procreó siete hijos, Miguel, Mercedes, Noé, María, Jerónimo, Ezequiel y Susana. También, levantó un rancho. Todo esto, allá por 1958. En un principio, era sólo un rancho agricultor y ganadero, pero luego quiso “hacerle más” y pensó en un lago.

Sería un lago artificial… y también habría una construcción en medio. Así que, las remodelaciones a su propiedad, ubicada rumbo a la carretera a Río Bravo, cerca de la colonia Almaguer, iniciaron en 1966 por el casco del lugar, que años después, sería el restaurante, cuando don Jerónimo quiso compartir con los reynosenses su campirano legado personal, que sería un magnífico escenario al aire libre en donde la historia se convertiría en piedra.

Amante de la historia de México, don Jerónimo quiso construir estatuas en su propiedad. Que entre los mezquites y los huizaches del lugar, se asomaran los insignes personajes de las gestas heroicas de nuestro país, alfombrados del zacate y las nopaleras; también aquellos, productos de los mitos y leyendas; así mismo, los protagonistas de los acontecimientos de ese entonces. Pero… ¡él no era escultor!

Merodeando por las cercanías de su rancho, don Jerónimo vio una construcción que llamó su atención: Una pirámide. No era una obra arquitectónica prehispánica, sino más bien, actual, pero con las características del arte precolombino y albergaba un mercado de artesanías. Era el Indian Market. La edificación aún se puede ver, lateral a la carretera que lleva a la vecina ciudad de Río Bravo, cerca del aeropuerto de Reynosa.

Don Catarino Hernández fue una de las personas que participó en la construcción de esta pirámide. Un sencillo albañil, que se convertiría en escultor a solicitud de don Jerónimo, quien lo contrató para trabajar en su rancho y levantar las más de 5o estatuas, construidas burdamente con varilla y cemento. Ambos trabajaron a la par. Don Catarino tuvo que lidiar con el fuerte temperamento del dueño del rancho, que era sumamente perfeccionista.

Y así nació el Lago Orizatlán, en lo que sería primero, un racho particular y después, un lugar de recreo abierto al público, en donde muchos reynosenses de mi generación, disfrutamos de niños, en la década de los 70´s de los 1900, pues había una gran alberca construida sobre el nivel del piso, decorada con detalles prehispánicos, a la usanza de las piletas de agua de los ranchos... y una más, como chapoteadero, para los pequeños.

En el restaurante, vendían tortas y “sodas”, y a donde corrieras, te encontrabas con un serio Benito Juárez sosteniendo en sus manos Las leyes de Reforma, a un enérgico Miguel Hidalgo rompiendo las cadenas de la esclavitud o a un Fray Juan de Zumárraga defendiendo a un indígena de un militar español.

Había dos cosas que me impresionaban. Una, era una enorme escultura, situada en la entrada del sitio, de un poderoso indio. Tenía las piernas abiertas y en medio de ellas, pasaban los vehículos repletos de familia que iban a celebrar el “día de la coneja”, un cumpleaños o simplemente, de “pic nic”. La figura me recordaba el Coloso de Rodas… no sé qué pasó con ella. Ni tampoco con los otros conjuntos escultóricos, como la Decena Trágica o la alegoría de “¡Tierra y libertad!” con Emiliano Zapata, que flanqueaban la pequeña brecha desde la entrada hasta el centro del lugar.

La otra cosa que me sorprendía, era el águila de la fundación de Tenochtitlan. La gran figura del ave, con sus alas abiertas y en su pico, la serpiente, la situaron en las márgenes del lago artificial, en donde uno paseaba en lanchas. ¡Era como Texcoco! Esa majestuosa águila, aún se puede ver en los ya abandonados terrenos de lo que fue Orizatlán.

Maximiliano y Carlota, Hernán Cortés y el árbol de la Noche Triste, el Pípila, doña Josefa Ortiz de Domínguez, Adán y Eva, la Piedra del Sol, Cuauhtémoc, son algunas de las esculturas que aún se conservan en el lugar, herencia de don Jerónimo, quien, como ya no podía mantenerlo, vendió el rancho en el año de 1976 a Juan Gastélum Castro, quien fundó ahí la Facultad de Veterinaria

de la entonces Universidad Valle del Bravo… en las puertas de madera del viejo casco, aún están las calcomanías indicando las aulas.

La carrera ofrecida por la institución no tuvo tanta demanda. El lugar se abandonó. Con el tiempo y ante el crecimiento de la industria maquiladora, empezó a fraccionarse para su venta. Las esculturas de la brecha de la entrada fueron quitadas e iniciaron la construcción de una carretera… la que lleva al Puente Reynosa-Phar.

Algunas esculturas fueron llevadas al Centro Recreativo Campestre de los “petroleros”; otras, a ranchos particulares y muchas más, demolidas. Del legado cultural de don Jerónimo Monterrubio Cervantes quedaron sólo vestigios, cuando él tenía la esperanza de que alguien continuara con ese proyecto.

Ahora el esplendor del Lago Orizatlán se puede ver sólo en fotografías de la época y en las narraciones de personas que admiraron la belleza del sitio. Es escenario para proyectos fotográficos o cinematográficos amateurs, para investigaciones estudiantiles con la inquietud de rescatar la herencia primitiva del lugar.

Quien ésto escribe, como catedrático de Historia del Arte y periodista, inició un proyecto con sus alumnos, denominado “Estatuarias”. En el proceso de investigación, se platicó con Juan Gastélum Castro, quien se entusiasmó con la idea, pero la Universidad Valle del Bravo, cambiaría a Universidad del Valle de México y la actual administración, no desea ningún nexo de sus maestros o estudiantes con el ingeniero Gastélum… ¿por qué? ¡vaya usted a saber!




Del mismo modo, a pesar de su hermetismo referente al tema de Orizatlán –externando su decepción por la condición actual del sitio-, se charló también con el señor Jerónimo Monterrubio Amador, hijo del fundador del rancho Orizatlán, para que brindara su apoyo. “Ya no está en manos de nuestra familia hacer nada” –dijo.

Algunos, han intentado restaurar las figuras, pintarlas e incluso, limpiar el área. Cualquier persona puede entrar y salir de ahí, no hay quien cuide, no hay un custodio de las estatuas, no hay quien resguarde la historia.

El Lago Orizatlán, después de ser un sitio donde la historia se convirtió en piedra, ya no existe… se volvió historia.

domingo, 24 de enero de 2010

Da Haití de qué hablar... mal


El tema de Haití ha dado mucho de qué hablar…

Escuchaba el otro día la radio. Una estación grupera –soy muy variado en mis gustos- de la localidad, que pertenece a una empresa regiomontana. El locutor, que con su voz seduce a las féminas –en su mayoría del sector maquilador, empleadas domésticas, trabajadoras de alguna tienda “del centro”, precoces adolescentes e incluso, amas de casa que, ante sus carencias emotivas, filtrean anónimamente con el “comunicador”- entrevistaba a un compañero suyo del área de televisión, titular de un noticiario.

La charla versaba sobre los trágicos acontecimientos que devastaron la capital haitiana y sobre la ayuda humanitaria mundial, a la que se han unido –convocando- los medios de comunicación. Ambos, hacían alusión a que tragedia similar vivió la nación mexicana a mediados de la década de los 80´s del siglo pasado, pero no lograban ponerse de acuerdo sobre el año en que ocurrió en nuestro país aquel terremoto que dejó una herida profunda en los habitantes de “la ciudad de los palacios”.

El locutor dijo que aquel gran terremoto en México había sido… ¡en 1986! A lo que obviamente, el presentador de noticias, con todo ese cúmulo de experiencia que lo caracteriza, para estar cada noche frente a las cámaras de televisión, realizando eficazmente su labor de informar sobre los hechos más relevantes suscitados en nuestra ciudad y la región, corrigió diciendo que tal suceso fue… ¡en 1980 ó 1984!

“¡Fue en 1985!” se escuchó una voz al fondo, fuera del micrófono. Sería el operador de consola, alguien del área de ventas o un administrativo, que se encontraba en cabina en ese momento; pero definitivamente, que era una persona más informada que el par de pseudocomunicadores… aunque ellos se autonombren flamantemente “comunicólogos”… pero si no saben el año de una tragedia similar a la del tópico que están tratando AL AIRE, no creo que conozcan la diferencia que existe entre un COMUNICADOR y un COMUNICÓLOGO… Señores, ¡mínimo consulten Wikipedia!

¡Y eso no es todo!

Yo quisiera realizar un público reclamo a mis maestros de primaria, que en la clase de Ciencias Naturales, cuando veíamos el tema de Geografía, no me dijeron que Haití era… ¡un país de Centroamérica! Tal como el escandaloso locutor grupero señaló en esa ocasión que “Haití era la nación más pobre de Centroamérica”.

Ante tanta sarta de estupideces y recordando que hace una semana, un nuevo “reportero” debutó en el noticiario que encabeza el aberrante conductor de noticias del que les comento y que, novel al fin y con la única experiencia que le han dado las cajas registradoras en las tiendas donde ha trabajado, cometió el primer error en sus pininos como “nuevo comunicador”, a lo que el titular de la emisión lo disculpara diciendo que “se sacó de onda, porque no está familiarizado con estos rollos…”, decidí mejor cambiar de estación, tomar el volante y tranquilizarme, pues iba del trabajo a casa… no fuera a darme un infarto y chocar... entonces sí, ¡horror la noticia del accidente en boca de alguno de estos... dignos representantes del mundo de la radio y la televisión locales!

Entonces, entendí que hay personas mejor preparadas que esperan -buscan, tocan puertas, acuden, se preparan- una oportunidad en el mundo de la comunicación, pero no siempre les favorece la toma de decisión de sus superiores, obteniendo, la mayor de las ocasiones, este privilegio gente improvisada, sin experiencia y que adolece del conocimiento para desempeñar la función de informar, formar y entretener.

Es responsabilidad del estudiante, realizar un mejor papel en su preparación académica para que posteriormente, en su ejercicio profesional, realice un desempeño de excelencia que dignifique la tarea del comunicador, y, por otra parte, es obligación de quienes tienen la oportunidad de ser líderes de opinión, a través de un medio impreso o electrónico, de actualizarse constantemente y no “sacarse de onda, porque no están familiarizados con estos rollos…”, porque definitivamente les han conferido, sin saberlo, una gran responsabilidad.

Y es que Dios, a veces, sí les da perlas a los cerdos…

jueves, 14 de enero de 2010

PAYASO TRISTE


Bajo el maquillaje de la alegría
oculta sus tristezas.
Tatúa su rostro con lágrimas artificialmente verdaderas
y no es su sonrisa, sino una mueca de dolor;
su carcajada, un grito desesperado,
un ahogado gemido que escapa en un chiste.

Hace reír y no ríe para él,
juega con niños
y anhela una infancia cercana a su lado,
total, absoluta, completa.

Coloridos trajes visten su cuerpo,
pero su esencia está enlutada.
Triste por un dolor que soporta entre actos.
Y en el término del montaje, se derrumba,
cae como el árbol talado por el leñador,
como fin de acto, cuando cae el telón.

Se ahoga en sollozos
derritiendo su piel de colores.
Y de su cabello de estambre, teje ilusiones,
sueños irrealizables, anhelos inalcanzables.

Payaso triste de la fiesta de la vida,
enséñate a ser feliz,
ríe para ti, mostrándome que en el escenario cotidiano,
la función sigue su curso
y tu vida es bella y tu corazón enorme
para seguir dando amor
en una nueva obra.


Escrito el 25 de diciembre de 2008 y dedicado con mi cariño,
respeto y admiración para un gran amigo, teatrista y padre

ESCRIBIR UN LIBRO...



Reza la conseja popular, que todo hombre en esta vida debe plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. Y aunque las tres palmas, herencia de mi madre, ya han perdido su verde lozanía y su seca esbeltez fue adornada con algunas ramas artificiales cubiertas de pedrería, como parte de la ambientación durante la pasada época navideña, y mis dos hijas, una amorosa cocker, de nombre Daisy y otra, Frida, una inquieta labrador, ya emprendieron su camino hacia el “cielo de los perros”, como escribiera Manuel Benítez Carrasco en uno de sus poemas, no me cierro al tercer decreto de la famosa frase y me ha inquietado la idea de escribir un libro.

En definitiva, no autobiográfico. Sería tal vez demasiado audaz de mi parte desnudar en un texto personal, episodios de mi vida, que en algunos casos ha sido bastante escandalosa y polémica –yo diría, absurda y cabaretera- y no me interesa alimentar aún más el morbo de los escasos lectores que podrían interesarse en el libro, en su mayoría, amistades que conocen ya todo de mí, pues mi vida es “un libro abierto donde mucha gente ha escrito” (léase cantado, como Paquita, la del barrio).

¿Autobiográfico? No. Descartado. Ni he estado entre la gloria y el infierno, ni soy un volcán apagado, para escribir un libro de mi vida. Eso se los dejo a los artistas con una carrera agonizante, que buscan reivindicar su ya escasa reputación entre los resquicios de una bastante accidentada solvencia moral.

Una de mis grandes pasiones es el periodismo.

Trece años en una casa editora me permitieron desarrollarme en diferentes ámbitos. Cubrí desde los funerales de un clavadista olímpico hasta elegantes nupcias; entrevisté a los cantantes de moda y grupos musicales “de plástico” hasta destacados concertistas; fui al pueblo y platiqué con él sobre sus carencias; conocí la frivolidad de los jóvenes, así como la entrega desinteresada y la falsedad en otros casos, de las integrantes de los clubes de servicio.

Pero fue en el área de Cultura, donde logré una realización personal, en donde me sentí pleno como profesional en la Comunicación.

Este ambiente, me permitió conocer a los protagonistas del movimiento artístico de mi ciudad, de esta querida tierra regada día a día por las aguas del Bravo y paradójicamente, para algunos, tan seca de riqueza cultural. Falsa aseveración para quien ha vivido de cerca esta realidad, siendo parte de ella. Sí hay y mucha riqueza cultural. Yo fui parte de esa fascinante actividad artística, pues mientras ya pertenecía -desde antes de mi ingreso al diario- a un ballet folklórico, olvidé mi ética periodística y al ampliar mis horizontes culturales durante el ejercicio de mi desarrollo profesional, me integré a un grupo de teatro, fui parte de un estudio de danza y acepté la invitación para participar como declamador en un grupo de poesía.

Entrevistas, sesiones fotográficas, cobertura de eventos, fueron parte de ese acercamiento personal con los creadores artísticos. Vinieron festivales importantes, como el de la Fundación de Reynosa, el Lomas de San Antonio, el de la Conmemoración del Traslado de la Villa, el Festival de la Frontera y uno de los más importantes, el Festival Internacional Tamaulipas.

Muchos artistas y agrupaciones de talla internacional en las más variadas vertientes del arte: El tenor Fernando de la Mora, la pianista polaca Nina Drath, el Ballet Nacional de Cuba, los Solistas del Ballet Bolshoi, el Ballet Folklórico de China, la Compañía Nacional de Teatro, la Orquesta Sinfónica de El Cairo, Teatro Negro Lumeko de Praga … la lista sería interminable. Han sido tantos.

Pero siempre eran una constante los de aquí, los nuestros. Aquellos que con su esfuerzo y dedicación, tienen el anhelo incesante de obtener un sitio especial en la esfera local del arte y con ello, trascender más allá de nuestro propio espacio limítrofe. Quiero escribir sobre ellos. Compendiar todas esas entrevistas, los artículos publicados, los reportajes, mencionar sus logros, hablar de sus proyectos, relatar su historia.

Dijeron mucho en su momento. Tienen mucho qué decir todavía. No hay quien sea portavoz de todo ese cúmulo de talento, por lo menos en la prensa escrita. Dos periodistas argentinos, que han viajado por el mundo, también abandonaron el diario. Yo era otra persona que amaba con vehemencia el periodismo cultural. Sigue siendo mi gran pasión.

Hoy la quiero compartir… Escribiré un libro.

sábado, 9 de enero de 2010

SEMBLANZA







Ballet Folklórico “CUAUHTLI”

Una pequeña ave que con perseverancia vuela alto

Surge hace 6 años como grupo
estudiantil universitario

"Entonces, los aztecas arribaron al lago de Texcoco, y vieron el símbolo donde por mandato de su dios Huitzilopochtli, debían asentarse: en un islote, parada sobre un nopal, estaba un águila devorando una serpiente. Ahí, fundaron Tenochtitlan."

Uno de los íconos que forman parte del calendario azteca o piedra del sol, es "cuauhtli", vocablo náhuatl que significa "águila" y rememorando a la mascota de la institución donde se concibe como grupo estudiantil, es como surge el 31 de octubre de 2003, el Ballet Folklórico "CUAUHTLI" de la entonces Universidad Valle del Bravo, en Reynosa, Tamaulipas.

Con un elenco integrado por Lizeth González Ramírez, Claudia Guarneros Hernández, Elda Viviana Bañuelos, Teresa Cobos, Afife Pestaña, Iván De la Cruz Reséndez, José Luis Contreras Faz, Juan Carlos García Lizcano, Oscar Rodríguez y Hugo Flores, la agrupación hace su debut en el marco del I Festival del Quijote de la UVB, con una coreografía de “El sinaloense”, acompañada en vivo por la Banda “Évora” de Guamúchil, Sinaloa.

“Era un vestuario sencillo, faldas y blusas de manta, ni siquiera con los bordados de los trajes tradicionales de las mujeres de Sinaloa –comentó Eduardo Sánchez, director fundador del ballet Cuauhtli- sólo se pretendía que los estudiantes con habilidades en la danza, participaran en el evento cultural, pero jamás pretendimos darle continuidad al proyecto”.

Jorge Eduardo Sánchez Martínez fue bailarín fundador en junio de 1984 del Ballet Folklórico de Tamaulipas de Raúl Ríos. Ahí, tuvo la oportunidad de tomar clases con Patricia Marina González, bailarina de la South Texas Dance and Theatre de Babil Gandara; con Taydeé Hernández, egresado del Colegio del Ballet Nacional de México de Danza Contemporánea de Guillermina Bravo, así como un curso de técnica y repertorio con Lucas Zárate Lobato, bailarín del Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández.
Estos conocimientos en la danza, se unirían a los de otra talentosa bailarina, quien fuera primera figura del Ballet Folklórico de Reynosa de Guillermo García Berrocal: Irma Leticia Carrillo Galván. Con el invaluable apoyo de esta persona -quien también fuera en ese entonces la Directora Académica de la UVB-, Eduardo Sánchez consolidaría el proyecto del Ballet Folklórico “Cuauhtli”.

“Iniciamos ensayos en el auditorio de la universidad –recuerda Sánchez Martínez, quien después de dos años, se hizo cargo solo de la dirección del ballet- luego, nos permitieron acondicionar un salón, con tarima y espejos”.

Siendo un grupo estudiantil, tras el término de su ciclo en la preparatoria o la universidad, los alumnos abandonaban las filas de la agrupación, por lo que el proyecto se abrió a todas las personas interesadas en pertenecer al ballet folklórico, formaran parte o no de la institución, dándole digna representatividad.

Al no recibir un subsidio por parte de la institución, el problema del vestuario siempre fue una constante para el desarrollo del programa del ballet. Personas como Leticia Carrillo y Sanjuana De León, han brindado su apoyo de manera desinteresada al facilitar vestuarios. Actualmente, la agrupación cuenta con un depósito de trajes, resultado de la donación de particulares, la compra o el pago en especie de las presentaciones que realiza.

Aún así, el ballet siempre ha proyectado su mística, basada no sólo en el rescate de las tradiciones mexicanas, sino en la exploración de las diversas técnicas de la danza, y para ello ha contado con las aportaciones de coreógrafos como Taydeé Hernández, en ese entonces director de Arte y Movimiento Danza Estudio e Iván De la Cruz Reséndez, maestro de danza en Casa de la Cultura y alumno de Babil Gandara.

En el año 2005, el Ballet Folklórico “Cuauhtli”, se presenta en el Auditorio Cívico Municipal de Guaymas, invitado por la Fundación Cultural Fray Ivo Toneck, A.C. de la Escuela de Bellas Artes de la ciudad y puerto sonorense.

El contacto se estableció por medio del maestro Abraham Santoscoy Bocanegra, quien fuera en esa época el director del Ballet Folklórico Guadalupano de Guaymas, Sonora, con quien el Ballet Folklórico “Cuauhtli” alternaría en una función inolvidable el 9 de abril de 2005.

La agrupación fue becada en el año 2006 por parte del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), el Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes (ITCA), Gobierno del Estado y el Republicano Ayuntamiento de Reynosa, a través del Consejo Ciudadano para el Desarrollo Cultural Municipal, por su proyecto "Danzando en la calle".

"Danzando en la calle" consistió en una serie de presentaciones itinerantes ante los grupos más vulnerables de la ciudad, quienes no disfrutan de manera frecuente de programas de arte, abarcándose 16 diversos espacios como fueron escuelas, plazas y calles.

En mayo de 2007, el ballet se independiza de la Universidad Valle del Bravo y en su autonomía, inicia un proceso de búsqueda de espacio para su formación, realizando sus ensayos en los salones de danza de Casa de la Cultura y posteriormente, en las instalaciones de la Dirección Municipal de Cultura (hoy, Instituto Reynosense para la Cultura y las Artes)

Es en ese período, en el año 2008, obtiene una segunda beca por parte de CONACULTA, ITCA, Gobierno del Estado y Republicano Ayuntamiento, ésta vez por el proyecto “Rondando tu escuela”, que pretendía el rescate de la tradición de las rondas infantiles, mismo que no pudo llevarse a cabo por problemas de salud de su director, recibiendo la dispensa de los organizadores del programa.

Tras su última presentación en el Festival Internacional Tamaulipas, en octubre de 2008, el ballet entró en un receso de 9 meses, pero retomó nuevamente el vuelo, al regresar a la institución que lo vio nacer y ahora, forma parte de los grupos culturales de la Universidad del Valle de México.

Con un elenco totalmente renovado, el Ballet Folklórico “Cuauhtli” realiza de manera intensa su preparación en el auditorio del campus universitario para reintegrarse al movimiento cultural de Reynosa y cumplir también con una serie de presentaciones en este 2010 en Zacatecas, Sonora, Guanajuato y Coahuila, y el estreno de su programa “México de ayer y hoy”.

MUJER (A mi tía Yolanda)

Mujer... madre
Mujer... hija
Mujer... hermana
Mujer... amor.

Guerrera de duras batallas,
luchadora incansable de proezas;
jamás vencida en la faena cotidiana de las penas.

Te aferraste a la vida que te otorgó Dios
y a Él fuiste para agradecer la oportunidad
maravillosa, de hacer camino en la tierra.

Cosechaste lo que sembraste
hasta el último momento:
Admiración, amor, respeto.

Tu caminar jamás se detuvo
y tus pies fueron tu corazón
y así, continuaste en el sendero de la vida.

Mujer... guerrera
De las batallas jamás vencida.
Mujer... amor
Mujer... amiga

Sonreíste ante la adversidad.
El invierno llegó en tu otoño,
pero fuiste siempre primavera constante.

La lozanía de tu sonrisa
jamás se marchitó
y eras perene rosa de agosto,
que perfumó con sutiles fragancias
el jardín de nuestra existencia.

Franca siempre tu palabra.
Tu bandera, la sinceridad;
y la verdad, tu mejor escudo.

Mujer... amor
Mujer... guerrera

Jamás traicionaste tu integridad.
Rompiste esquemas y fuiste como quisiste,
congruente contigo misma
hasta el momento del adiós.

Tan fuerte como tú misma tu partida,
tan precipitada y sorpresiva,
y sin embargo, esperada.

Apenas ayer,
en tu pequeño mundo de cuatro paredes,
descansabas en el regazo de una Virgen,
y hoy, rosario en mano,
duermes el sueño eterno
y rezas a la Madre amorosa y divina
que desde niña amaste.

Mujer... hija

Variedad de flores coronan tu grandeza.
Tu cuerpo yace abajo,
pero en nosotros, tu esencia.

Palpitas aún en nuestros corazones,
vives todavía en nuestra existencia,
te pensamos porque habitas en nuestra mente
y te vemos en el fruto que dejaste.

Mujer... amiga
Mujer... madre

En tu nombre se encierra una historia
de intensa lucha y de constante esfuerzo.
Tu nombre es un suspiro,
una caricia de viento,
una lágrima, una sonrisa,
un recuerdo.

Pero ésta, no es una despedida.
Con nuevos pasos andarás otros caminos.
Y en el nuevo sendero eterno y divino,
un querubín, un ángel y un arcángel
te acompañan.

Mujer... madre
Mujer... hermana
Mujer... hija

Y junto a ellos y cortes celestiales,
vives el sueño de los justos.

Es tu vida eterna y placentera.
Y desde el cielo, nos miras en la tierra.


14 de Febrero de 2009


Eternamente... Yolanda
15 Agosto 1952 - 28 Enero 2009